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domingo, 5 de mayo de 2013
El destello de la ventana
Se vuelve a abrir la ventana que durante tanto tiempo estuvo cerrada con llave. Las telarañas ya habían formado un mandala y las arañas habían casado miles de insectos. El polvo ya no tenía espacio donde asentarse, de vez en cuando pasaba mi dedo y hacía algunas figuras.
Cerrar la ventana es adentrase en el vientre y descubrir el mundo a solas. Miles de cosas pasan a cada instante y ellas se guardan para ir inflando el globo de los recuerdos.
Un día la ventana me hizo un gesto de preocupación: no sabía cuándo se volvería a abrir. Yo tampoco sabía. No se quién sabía. No indagué mucho hasta que lo olvidé.
Hoy, en el momento menos esperado, tuve el empujón que me llevó a abrirla. La llave estaba bien guardada y eso sí sabía dónde. Me esperaba, tibia, en una cajita de cartón donde también guardo algunos secretos.
Cuando la ventana se empezó a abrir, chirrió un poco y hubo que hacer algo de fuerza porque estaba pegada.
Hace días soñé que la abría y un destello me cogía del brazo y me llevaba volando por un paisaje completamente blanco, como si estuviera cubierta de niebla.
viernes, 10 de septiembre de 2010
Seres Especiales
Es bien sabido que una imagen te produce tantas sensaciones como sucede con una fruta, un color o un sonido. Y entre más ves la foto, más elementos distintos encontrás y cada mirada es como la primera y la única. Hice un ejercicio con estas fotos.

Primero, fueron tomadas en el barrio Bello Oriente, al centro oriente de la ciudad, un barrio nuevo, relativamente, y su principal característica es que es de invasión. La mayoría de sus habitantes son desplazados de muchos municipios de Antioquia. Lo que hice con las fotos fue imprimirlas en un tamaño de 20x30 y llevarlas a la comunidad, especialmente a los niños y estudiantes del colegio. La sorpresa fue grande. Para la mayoría era increíble que en su barrio existieran tales seres. Se dieron cuenta que no observaban su entorno detenidamente y que es más bello de lo que parece. Muchos niños comenzaron a dibujar lo que veían en la foto y se fueron a buscar animalitos y flores para que yo las fotografiara, pero lo principal es que se dieron cuenta que hay que mirar más allá, no quedarse en lo simple, en la primera impresión. Y yo quedé muy a gusto por brindarles esa posibilidad de mirar una imagen y de aportarles sensibilidad a sus vidas.

Primero, fueron tomadas en el barrio Bello Oriente, al centro oriente de la ciudad, un barrio nuevo, relativamente, y su principal característica es que es de invasión. La mayoría de sus habitantes son desplazados de muchos municipios de Antioquia. Lo que hice con las fotos fue imprimirlas en un tamaño de 20x30 y llevarlas a la comunidad, especialmente a los niños y estudiantes del colegio. La sorpresa fue grande. Para la mayoría era increíble que en su barrio existieran tales seres. Se dieron cuenta que no observaban su entorno detenidamente y que es más bello de lo que parece. Muchos niños comenzaron a dibujar lo que veían en la foto y se fueron a buscar animalitos y flores para que yo las fotografiara, pero lo principal es que se dieron cuenta que hay que mirar más allá, no quedarse en lo simple, en la primera impresión. Y yo quedé muy a gusto por brindarles esa posibilidad de mirar una imagen y de aportarles sensibilidad a sus vidas.martes, 13 de abril de 2010
Medellín
Desde el mirador de las Palmas 
Esta es la Medellín en que vivimos , más que contarla en palabras, se las quiero mostrar en imágenes. Que ellas digan lo que yo no puedo, porque como de costumbre, saldría un texto pesimista, lleno de lágrimas y desencuentros. Sin embargo no deja de ser bella, sus árboles florecen y hay guacamayas rondándola, quiere decir que la naturaleza aún se resiste al exterminio.
Estas fotografías fueron tomadas desde diferentes puntos de la ciudad.
Desde Belén Rincón
viernes, 8 de enero de 2010
Cámara viajera
Son las seis de la tarde. El río a mis pies canta su alegría. Cientos de peces saltan a cada rato atrapando los insectos que caen al agua. El río tiene refleja los árboles en su tranquilidad y las montañas en una fina línea hecha por el sol. Son altas, parecen inalcanzables. Pero se puede llegar, detrás de una de ellas está el municipio de Jericó y otros tantos municipios. Pasan bandadas de patos. Un gallinazo brota del árbol que se refleja en el río. El limpio caudal que pinta el cielo tiene por nombre Cartama que nace en el municipio de Támesis en el sur de Antioquia. En éste lugar precisamente, en la piedra donde escribo estas líneas, se ve su brillo y tiene la suerte de desembocar a 300 metros en el río Cauca. Ese gran señor silencioso con su furia interna. El que a más kilómetros de distancia, más crecimiento. Aquí apenas es un niño, pues estoy a cernía del departamento de Caldas y más lejitos el de Cauca, donde precisamente nace. Ya es de noche. Estoy acampando y la única luz que llega es de las estrellas, no puedo ver mucho pero sí lo puedo oír todo. El sonido que hace el río con las piedras. Todavía no se esconden esas nubes que como siempre dibujando su alma en el cielo.
Estas especies se pueden encontrar en el río Cauca, le dicen corroncho.
El Río Cartama. Fue aquí donde nadé horas, de día y de noche.
Desembocadura del río Cartama en el Cauca
El río Cauca desde la Pintada, Antioquia.
La primera foto fue tomada a las 5:43 de la tarde y la segunda al día siguiente a las 7:54 am. Es el gran reflejo al que me refería arriba.
Estas especies se pueden encontrar en el río Cauca, le dicen corroncho.
O esta águila que casi no se deja capturar. Abundan por estos lados
miércoles, 14 de octubre de 2009
Desde la misma ventana cantan los poetas
No es necesario salir de casa para encontrarse con los cientos de personajes que llevan algún rumbo, con solo mirar por la ventana los ves pasar y porqué no regalarles una fotografía.
Desde mi ventana en Buenos Aires los atardeceres brillan y se llenan de color, llenan el cielo de olor apocalíptico y atravesado por los cables. Las figuras humanas van de paso desfilando para mi cámara.
“Inclinado en las tardes tiro mis tristes redes a tus ojos oceánicos”. Pablo Neruda

“Ve, pensamiento,
Ve libre y vuela,
Como los vientos
Que el césped riega” Jorge Isaacs.

“Por estas asperezas se camina
De la inmortalidad al alto asiento,
Do nunca arriba quien de aquí declina” Garcilaso de la Vega

“Y, sin embargo,
Tanteando entre astros,
Mi mano
Acierta con la tuya
Y halla
Lo perdido” Elkin Restrepo

“Mas… ¡soy libre! Y ¿para qué?
Para enrostrarme e mí mismo
El caer a un hondo abismo
Que otro ha cavado a mi pie
Y renegar de la fe…” Rafael Pombo

“Tú que, mágicamente, ablandas los viejos huesos
Del borracho retardado hollado por los caballos,
¡Oh, Satán, apiádate de mi larga miseria!” Charles Baudelaire
Desde mi ventana en Buenos Aires los atardeceres brillan y se llenan de color, llenan el cielo de olor apocalíptico y atravesado por los cables. Las figuras humanas van de paso desfilando para mi cámara.
“Inclinado en las tardes tiro mis tristes redes a tus ojos oceánicos”. Pablo Neruda

“Ve, pensamiento,
Ve libre y vuela,
Como los vientos
Que el césped riega” Jorge Isaacs.

“Por estas asperezas se camina
De la inmortalidad al alto asiento,
Do nunca arriba quien de aquí declina” Garcilaso de la Vega

“Y, sin embargo,
Tanteando entre astros,
Mi mano
Acierta con la tuya
Y halla
Lo perdido” Elkin Restrepo

“Mas… ¡soy libre! Y ¿para qué?
Para enrostrarme e mí mismo
El caer a un hondo abismo
Que otro ha cavado a mi pie
Y renegar de la fe…” Rafael Pombo

“Tú que, mágicamente, ablandas los viejos huesos
Del borracho retardado hollado por los caballos,
¡Oh, Satán, apiádate de mi larga miseria!” Charles Baudelaire
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